jueves, 11 de septiembre de 2008

miércoles, 27 de agosto de 2008


..."vivimos en un mundo de palabras huecas que ocultan el peso de nuestras almas"... Marcel Marceau ....

martes, 3 de junio de 2008

Suim


Suim



En una de esas callecitas mágicas de esta ciudad llamada Buenos Aires la fragancia de la noche porteña sabe a árboles de tilo, sumándole el misterio de la oscuridad fresca de verano y la particular escena de esta particular callecita que ha perdido el tren del tiempo; alguien, vaya a saberse quien no le dio más cuerda al reloj de su calle y el gran reloj dejó de marcarle el tiempo, la arquitectura ayudada mucho por mi imaginación creen saber que esta particular callecita porteña a dejado los cambios de la modernidad en los veinte o mucho antes.
Como toda madre bien a preservado a estos pasajes, que son en realidad paraísos perdidos de aproximadamente ciento cincuenta metros, paredes grandes y esculpidas, rejas que han soportado los golpes de algún viejo herrero que tenía el talento seguramente de lo que hoy llamamos un artista vanguardista, recorriendo con la mente las vueltas de la reja empiezo a soñar despierto al mirar más allá con mente viajado por el tiempo y se disipa, veo a una pareja que camina muy elegantemente; con gestos, vestimenta, de esos añejos años y así despacio por al lado de ellos pasa un gran auto blanco de la época, vuelvo en si y continuo deslumbrándome con este maravilloso paraíso. Siguiendo con el relato en la esquina hay un ristorante, de este lado de la reja la callecita que tendrá seis pasos de los míos y una vereda a cada ladera que serviría para mí, tan solo, para jugar al pan y queso; todo esto nos conduce al teatro de la piedad, su nombre grabado en un mármol blanco con las letras en dorado.

Faltaba más, me encamine hacía la otra esquina que dobla en codo hacía mí derecha y volví a transportarme mil años en el pensamiento y vaya a saber cuantos más en el tiempo, todo preservaba la antigua arquitectura, ahí en ese recodo encontré al menos tres caserones con porche a dos columnas rascacielos y cilíndricas, los ventanales, angostos, a dos solapas, pero altos en los cuales la vista los trepaba como si estuviera siguiendo a una caravana de hormigas, así pude descubrir nuevamente sobre mi derecha los faroles amurados a las paredes continuas que las oscuridad mezclaba los balcones, con las puertas de madera y de más ventanas, estos faroles en forma de u imprenta al revés que en sus puntas llevaban una tulipa blanca con volados que desprendía una luz amarillenta que hacia de este paisaje real una verdadera puesta en escena, el borde de la tulipa fue tan bien logrado que parecía haberse contagiado de los repulges de empanada que escuchaba en los 25 de mayo, a los vendedores que anunciaban más o menos así ¡ empanadas calientes para los viejos sin dientes!.
Las conversaciones con las nuevas almas creaban y asentaban una nueva amistad que surgía a partir de la bruja Buenos Aires que nos hechizo con buenas brujerías para a la espera de la hora llegada donde Ale iba a tocar junto a Atar Átomos.
Teníamos las entradas en la mano, la agitación, la expectativa me abrió bien los ojos, me encontraba frente al teatro amuchados entre desconocidos y dando el paso a novia y a las chicas para que ninguna se quedara de regazo en la cola y con ninguna mano intrusa ahí tampoco, el teatro realmente parecía el corazón de esa ciudad que tanto habíamos adorado, le di la entrada a boletero esperando que me la devuelva la tomé y me aproxime a la escalera que bajaba en forma de escalera caracol, la escalera poseía los peldaños erosionados por las pisadas de los cotidianos y remotos errantes de lugares mágicos, eran varios escalones que nos conducían a un viejo suburbio, bastante oscuro se encontraba el lugar, las paredes vestían ladrillos de iglesia barnizados, el suelo al principio era alfombrado donde habitaban algunas sillas y también una especie de gradas para poder sentarse, las bandas pasaron y llegó lo esperado he inspirado, sentados emocionados por la expectativa y porque Átomos ya sonaban muy bien, el cuerpo, mi cuerpo sentía la armonía de la música que recorría mis venas, mi cuerpo era un diapasón con vida, ahí me tomé de mi pareja y pasó lo siguiente, lo pesque a Ale, fue un instante que duro miles de segundos:
El que ya se había tranquilizado tan solo un poco, achino aún más sus ojos, sus manos viajaban por los acordes conociéndolos tanto como a su guitarra, pero pude verme en él, su mirada primero vio el pogo, después se acercó a los rulos de una mujer, viajo más y se fue hacía lo oscuro del teatro, su mirada desprendió la imaginación como a un gorrión, se fue por la puerta, sus manos tocaban aún mejor, pero esa mente recorrió a millones de kilómetros por hora toda la ciudad, vio a chicos robando, linyeras durmiendo entre cartones, parejas escondidas, en zaguanes pequeños, gurices aspirando poxirran, mujeres bellas que danzaban en su mente, trepaba árboles y de su copa se lanzaba en caída libre, los titulares de los diarios golpeaban su mente, las calles eran la distracción, entonces moebius la película de los chicos de cine hizo su aparición ahí raciono cuando había pasado lo que ellos temían y afirmaban maravillosamente “nadie puede enfrentarse al infinito sin sentir vértigo”, Ale voló más aún deleintadose como un ángel que veía la ciudad de todos los ángulos, los parques de Palermo, los trabas de la Santa Fe, los creyentes de ilusiones de San Telmo, los jóvenes haciendo seretas a sus novias frente a edificios, parejas caminado de la mano, la velocidad de su mente pasaba trágicamente por los por las pasajes que tu mente tiene ahora, una palabra lo hizo racionar
-. ¿Chino una más?, todo volvió para atrás San Telmo, las parejas, Santa Fe, los trabas, la manos, moebius, las copas de los árboles ahora llega hasta el pie las bellas mujeres, el proxiran, los trágicos anunciados amarillentos, los zaguanes, las parejas, la puerta del teatro, los rulos, el pogo y SUIM,
-. Vamos por una más..Grito Ale.., ya estaba de vuelta.
SUIM

Hoppipolla - Sigur Rós

CAMINANDO FUI LO QUE FUI




Por (él) Pájaro,


La llama que enciende estas letras esta llena de preguntas. Me levanto y me desvanezco jamás poder vivir sin preguntarme para que.
El amor ¿Qué es el amor? Llegue hasta acá y me hago esta pregunta, involucione más de lo crecido. Me intento. Me levanto y me desvanezco en el cobarde intento de poder crear algo. La llama que enciende estas letras debe de tener un camino… y si no llegó a nada… debo morir; para hacerlo solo debo apagar las llamas que intentan encender estas.
Se que quiero poder hacer, no algo sino alguien. ¡Pero soy un cobarde! Muero en el intento de crear.
No puedo buscar, no puedo crear, no puedo, no puedo dejar de ser sin ser lo que soy, no puedo ser si sigo siendo lo que soy. Temo mirar a los ojos a la soledad. Si muero. Si muero. Moriré. Me enfrento con la muerte esta vez. Nos vamos a enfrentar a la muerte más de una vez. Me voy a encontrar con ella más de una vez en este camino. ¡Estoy tan cerca de la locura! La siento flamea como una bandera, me toca y se va.
No quiero lo locura, es un camino enfermo, pretendo estar al borde ¿Admiró la locura? Desde este lugar pienso, desde mi lecho le temo por el mero hecho de perderme la cruda realidad, le temo por el mero hecho de temer de poder decir lo que pienso con la conciencia curda de lo que digo. Si me pierdo así, ¿contra q vale la pena luchar? puede que no me vuelva loco si me libero, no creo ser tan libre ¿seré un cobarde? Si me juego por algo para intentar ser alguien. ¿Me reflejo? ¿Me reflejo? Me reflejo en las palabras algunas veces, temo por creer en ellas. Porque me encarcelan y me pueden liberar, puede que sea libre si no me encierro entonces buscaré en mi lo que recibo, así podré ser libre.
Un camino me lleva a la muerte otro al amor. ¿Adonde voy ahora? ¿Qué se pretende del amor? Es universo, el no mundo, no hay un mundo que sea meramente real para encasillar al amor. La muerte tocó a mi puerta un día lluvioso. Sentí la muerte de un niño y aún no puedo entenderla. Vi el cuerpo cuando la muerte se había llevado a un ser.
Espero, que otros encuentren en mi adjetivos después de muerto, serán pocos o muchos, no lo sé, quienes me conozcan como sujeto. No quiero adjetivos, quiero dejar prensado en este papel la búsqueda de alguien que se siente a leerlo y al intento de que sienta.
La muerte me da miedo siendo arrebatadora de quienes amo, puede que sea mi egoísmo quien no la deja a pasar o ¡lo intenta, momentáneo ser! solo temo que ella se lleve a mis amados. Como quien dice, quiero estar para cuando ella me venga a buscar. Quiero amar y seguir amando; quiero no preguntarme lo que siento, quiero dejarme llevar.
Qué pretendo del amor, no entiendo nada si me lo preguntó. Quiero recibir, quiero dejar ser y que me dejen ser. Quiero sentir paz y pasión, quiero amar para vivir, vivir para amar. Siento paz, siento pasión. Siento amor. Amor, forma sin solución. Amo al amor. Amo. Y eso soy, un ser que su camino es la búsqueda de los sueños, de la soledad, del camino de la libertad y del amor; que no es libre, al amor hay que compartirlo, el amor te libera, hay límites no como la libertad que es libre y hay personas que buscan en ella limites para dejar de ser libres. El amor entonces es amor, es sentir y no necesita de las palabras, no tiene y no debe tener explicación, ignoró a los científicos o los tibios que dicen que el amor es una invención, el amor es amor y hay que sentirlo. Acá esta noche la dejo latente para preguntarme la búsqueda de la soledad, de la muerte, del camino, de jugarse, de la vacuidad de las personas no siendo el extinguir de los recuerdos, sino la memoria de poder tomar, crear y plasmar, muchos vamos preguntándonos porque, muchos vamos y vamos… vamos… Estoy harto de esa mierda. Por eso me pregunto. Por eso esto. Por eso este camino.

Esteban Quito


En el barrio sureño de la provincia de María de los Buenos Aires, José Mármol.
Entre la época, finales de los ochenta y principio de los noventa, rondaba ese aroma a libertad.
Los veranos no sé bien porque causa o efecto, los ligustros, los árboles, la vegetación desprendía ese perfume que anticipaba el verano y con ello nuestras edades y en casi definitiva a todos lo que en el vivíamos.
Esteban quien podría ser Julio o Rogelio… vestía un buzo cangurito adidas azul francés muy gastado, sin estar apolillado, con la insignia comercial incrustada en su pecho, unos rebordes blancos que bordeaban el contorno de sus hombros, y acompañando al puño de la cintura el infaltable bolsillo comunicador de fríos, nervios, mimos...
Este muchacho sobrepasaba los dieciocho años, nosotros los pibes del barrio, no sobrepasábamos los 11 años. Un abismo de pensamientos, actitudes, lecturas, charlas y juegos se diferenciaban entre ese muchacho y nosotros… él descubría la podredumbre de la urbe y nosotros jugamos a la pelota, nos enamorábamos y tiramos piedras en protesta de nuestra voz.
Los pibes del barrio suelen ser los buenos muchachos del ahora. Ese muchacho de pantalones corderoy marrón oscuro, hoy chocolate, zapatillas topper y una altura de sancos, cruzaba por el medio de la cuadra con un andar payayecico. Rebotaba en si mismo contra el concreto, como si en sí estuvieran inspirado en el andar de los resortes.
Las pequeñas manos ayudaban en los quehaceres de la casa mientras la vista al mundo, para mí y en ese entonces, solo tenía 11 años. Miraba por la ventana en una tarde fresca de primavera y ver a un muchacho de 2 metros (o eso a los ojos de un niño) y que pase por medio de la cuadra con una cara sonriente de felicidad radiante, su rostro no expresaba más que pensamientos y sueños alegres. Caminando con sus brazos a los costados acompañando todo el cuerpo en ese rebote constante. Era algo admirable. Daba ganas de crecer.
Me acuerdo una tarde nos invito a su cuarto. La casa era un chalet estilo ingles, su cuarto estaba subiendo la escalera doblando a la izquierda. Increíble. La puerta estaba cerrada y si mal no recuerdo había un poster de fondo blanco imitando unos ladrillos y decía The Wall, algo que no sabía en ese entonces que significaba, Esteban nos abrió la puerta de su cuarto que tenía la impresión de ser una casa de un árbol dentro de una casa. Las paredes eran blancas y pintadas con aerosol rojo, su cara nos quería develar su verdad y sus creencias, sus descubrimientos, su gesto, su voz era de tono no muy grave, esa tonada porteña que desprendía tonos firmes en sus palabras. -.Decía miren, son pibes y tienen que ver, miren muchachos… miren… su rostro estaba satisfecho con su invitación nosotros con 11 años estábamos asombrados, no sabíamos que recibíamos frente a lo que leíamos, pero sabíamos que estábamos aprendiendo algo, algo que iba a ser importante.
Nos bajamos.
Y fuimos a jugar a la pelota, el Gordo y yo ese día no jugamos como siempre, estábamos desconcentrados… Pensado. Habíamos visto algo nuevo.
Desde Esteban se veía de la calle, su cuarto con la ventana abierta, salía humo blanco perfumado.Al rato, salió caminando, después entendí porque caminaba así era porque bajaba la escalera y seguía con ese ritmo vaya uno a saber. Vaya uno a saber dónde hoy está Esteban. Vaya uno a saber dónde iba. Los más grandes se reían de su forma de caminar yo no lo había hecho, pero no me tente más de la risa de los otros. Entendí muchas cosas ese día. ¡¡¡Caminaba así porque el concreto no tenía más escalones!!! Pero tenía un buen ritmo. Una vez frente a la ventana de casa mirando, haciendo los quehaceres, lo vi pasar, la calle estaba desolada, el vestido como siempre que recuerdo, caminaba en forma de resorte y dio un salto más grande que el común, miro hacia los lados buscando chusma, hizo una sonrisa aún más grande y siguió… como sí… como él… Como Esteban

jueves, 22 de mayo de 2008

miércoles, 9 de abril de 2008

Poesia Quechua A los Cuatro Vientos,"Sumaq Qheswa Harawi"




..."vivimos en un mundo de palabras huecas que ocultan el peso de nuetras almas"... Marcel Marceau ....

Además ¿Porque callar si naci gritando?

jueves, 27 de marzo de 2008






Desde Adentro
sí mi amor,
Dame, veni para acá...
Ahí viene síiiiiiiiiiiiii... Ahhhhhh...


La paz en un instante se cobijo en sus almas, ni el SIDA, ni otras artimañas sexuales eran producto de la generación de los veinte pico que habitaba en nuestro país en la época de la sumisión.
Al mes y medio la sorpresa de que Susana estaba embarazada no les impidió a que a ella ni a Juan que dejaran de participar en los asuntos “contra la represión”. Eran partidarios de movimientos revolucionarios, pelos largos, barbas, escapadas, asambleas, manifestaciones por la lucha de los Derechos Humanos, eran de su compañía en esos oscuros días, Susana y él bebe que vivía en ella lo acompañaban a todos lados, sea donde sea, porque era su ideal todo para defender y respetar sus ideales, sus sentimientos, todo lo que querían para la vida que estaba creciendo en la panza de Susana, pero sabían de los riegos y conmiedos siguieron adelante...
En una noche de invierno pasadas las diez de la noche se habían enterado que al Chueco, un amigo de ellos lo habían chupado, sabían que no volvía, conociéndolo igualmente no se les paso por el corazón o por la cabeza que los vendería... ¡sí! al pedo por él porque los huevos le quedaron como chicharrones, pero el desgraciado los vendió...
Tranquilos, pensativos y tristes, sentados uno enfrente del otro cenando polenta con queso rayado, uno enfrente del otro mirándose; Susana cabeceaba hacía su interior colocando la mano en su panza que ya llevaba los ocho meses, Juan orgulloso, mimoso se acomodo y le dijo a la panza:
-. Ey, BEBE, no sé de que sexo sos, no sé si te llamaras Milagros o Ernesto, pero te aseguro que te voy a amar toda mi vida...
Estas fueron las últimas palabras que escucho su BEBE porque...
En un instante las luces contra la cortina, falcons verdes y milicos con metralletas entraron...
-. ¡¡¡CONTRA LA PARED SUBERSIVOS DE MIERDA! ! !.
-. ¡¡¡¡¡ NO LA TOQUE HIJO DE PUTA ESTÁ EMBARAZADA...! ! ! ! Casi no lo termino de expresar cuando un culatazo lo dejo bamboleante que se desvaneció contra el piso casi sin respiro.
-. Y QUE MIERDA TE IMPORTA SI NO LO VAS A CONOCER, SUVERSIVITO...
El milico tenía razón, no volverían a verse ninguno de los tres, nunca más.
Así Juan y Susana fueron separados, Juan fue a parar a una cárcel clandestina, para que hable, como no lo hizo después de muchas torturas lo tiraron en el rio.
A Susana le hicieron las peores cosas que la imaginación enferma de un milico pueda hacer, pero tubo a su hija, Milagros que fue atendida por una partera que la anoto en papeles con el nombre de Milagros Pineda, el apellido de Juan, tubo suerte porque la partera era amorosa y estaba a la fuerza, ella era encargada de atender y anotar los bebes con el nombre y el apellido que se les ocurriese pero siempre preguntaba porque sabía que un futuro podía ser buscada por su familia. No sé, si fueron dos milagros o la partera tubo que ver, me parece que se le fue la mano con los tranquilizantes y Susana conoció, beso a su hija y antes que un cabo un jefe de sección le sacara la beba por hijos de puta que eran, Susana murió.
Milagros, después de dos días fue a parar a Azul, porque unos amigos de unos milicos querían una beba y así fue que Milagros creció en este pueblo de provincia, a los tres años la mamá y el papá le contaron que era adoptada y a los seis ella preguntó, así fue creciendo con preguntas, desconcierto, historias que no cerraban.
Pero era una chica sana, con toda su vida por delante, reconocía parte de su pasado que a veces se hacía presente con signos de interrogación por cosas que los padres adoptivos no podían contestarle por la simple razón que no querían saber.

Con un secundario respetuoso en sus notas, ropa, hindú, colgantes, aros y anillos, mucha literatura pero sobre todo mucha historia recorría su metro setenta, con rulos rojizos, ojos verdes como la naturaleza después de la lluvia y el alma tan pura con los arroyos que cruzan esos campos, una dulzura de mujer.
Por esa cosa que tiene la vida un día en centro de Azul la Asociación H.I.J.O.S, realizó un evento para difundir su función. Milagros que era participe de las actividades culturales llego a la casa de la cultura y escucho un discurso y unas palabras claves quedaron resonado en su interior
-. La única manera de mantener en la Memoria a nuestros viejos es conocer y aceptar nuestro origen.
Los ideales de Milagros caminaban por los mismos ideales de la generación desaparecida haciendo la paz, otros tiempos, otro momento pero un solo origen.
Esa noche después de la piña entre mate, biscochitos, risas, cuerdas y curdas se fue a su casa, llego a su cuarto que estaba en un segundo piso, con un ventanal que miraba al sur acariciando el campo, se recostó en su cama, encendió un cigarrillo y pensó, ¿cómo buscar ese pasado sin lastimar a sus viejos?, ¿Cómo enfrentarse a su padrino que era militar en actividad y no escupirle la cara?, ¿Sus viejos lo entenderían?, ¿tendría hermanos, primos, abuelos, tíos?, un mundo nuevo iba a aparecer, cosas nuevas, sabía que si el interior le estaba golpeando la puerta no podía hacer eco y no contestar...
A la mañana siguiente levantó el teléfono y habló con Lucrecia su amiga de toda la vida, le dijo nos vamos a Buenos Aires.
Bajo desayuno con sus papás y les dijo, ustedes tal vez no me adoptaron de manera legal, pero sé que me dan día a día todo el apoyo y el todo el amor que más puedo recibir, voy a encontrarme con una identidad desconocida, sé que tengo su apoyo y los quiero porque ustedes son mis papás...


Ellos sabían que ese día iba a llegar como también sabían de la piña de la noche anterior...
Con un abrazo que valió más de mil palabras dejaron que su hija vaya en busca de lo que buscaba.
Milagro Castells, apellido de sus padres adoptivos, llegó a Buenos Aires y se dirijo a las Abuelas de Plaza De Mayo, llegó y la recibieron espero unos minutos en un salita de espera.
-. Elena, tenes que irte a buscar a tus nietos al colegio, le grito Malela.
Ella le contestó espérate que ya voy, hago pasar a esta chica y voy pa’ lla.
Entonces Milagros le contó que estaba buscando a su familia de origen, y conversando entre mates, risas y emociones, Elena le preguntó como era su apellido y le dijo que era Castells y el de sus padres biológicos Pineda, la pobre señora no pudo contener y rompió en llanto. Era su abuela.
La vida tiene esos momentos en que todo parece encajar como un buen castrix, ¿la casualidad?, no hay respuestas precisas acá hubo hechos, Milagro descubrió que tenía tíos, sobrinos de quince, trece, ocho, seis, cuatro años y un bebe de dos meses, así muchas preguntas muchas anécdotas y toda una vida había amanecido.


Inocencia Interrupida

Bajo de una descarga de dolor, un niño o niña esta siendo abusado sexualmente o inocentemente. Un infante en este día de los inocentes no puede expresar el dolor de su silencio, que más tarde será una piedra y solo dependerá de su corazón para poder dejar de ser una victima para ser libre y no convertirse en un victimario.Hoy día de los inocentes, hay desde 0 hasta adolescentes que sufren porque alguien le arrebato el dolor, alguien les profano el descubrirse así mismo, alguien les quito el sueño. Hoy un niño, una niña, un bebe, un pibe de 12 una piba de 16 es abusada, violada y la personas usan este día para hacer eco de su memoria y una vez más hacerse los idiotas frente a los santos ya no inocentes.
..."vivimos en un mundo de palabras huecas que ocultan el peso de nuestras almas"... Marcel Marceau ....

Además ¿por qué callar si nací gritado?